Engorde del Atún en Cautiverio
- unaiugalde
- 30 jun 2023
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 29 ene 2024
Esta es la segunda entrada de la serie "La suerte del Atún". En la anterior entrada resumimos las espectaculares características biológicas de este pez, su andadura por los mares del mundo y el estado de su población. En esta, hablaremos de las técnicas de engorde en cautiverio instaladas en el Mediterráneo, al hilo de las primeras pruebas que se realizarán en nuestra costa a finales de 2023.
Concepto e historia del engorde: una alternativa a la pesca convencional
Tras la Segunda Guerra Mundial, al auge de la población humana le acompañó la industrialización de muchos procesos relacionados con la alimentación, incluida la pesca. En consecuencia, las tasas de captura cada vez más elevadas pusieron en riesgo las poblaciones de muchas especies, entre las que se encontraba el atún rojo. La voz de alarma llevó en 2006 a una rigurosa reducción de las cuotas de captura de las especies más amenazadas y ello resultó en la recuperación de la especie, como vimos en la entrada anterior.
La demanda creciente de alimento estimuló la búsqueda de nuevas maneras de producción basadas en la acuicultura. En la actualidad, esta técnica supone un incremento del 56% de la producción mundial de pescado.

Por su parte, la estrategia Farm-to-Fork del European Green Deal ensalza la acuicultura como un sistema sostenible de producción de alimentos ricos en proteínas y un modelo con una baja huella de carbono.
La adaptación de la acuicultura a las distintas especies encierra retos específicos, incluídos los del mercado. El atún rojo es un pescado muy apreciado, que se consume en grandes cantidades. Su mercado tiene sus peculiaridades. Por un lado, se encuentra el pescado que se dirige a la conserva o para la preparación en platos cocinados y por otro, el que se destina para preparaciones en crudo, como el Sushi-Sashimi. Este último mercado es muy exigente y se pagan precios mayores cuanto más grande sea la pieza. En Japón, por ejemplo, es habitual pagar hasta $100 por kilo por un pescado de 150Kg y unos 10 años de edad.

Este tipo de beneficios económicos llevaron a pescadores canadienses a intentar el engorde de atunes rojos en régimen de cautiverio en jaulas marinas en la década de los 70. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en 2018 se produjeron 35 mil toneladas de atún rojo mediante esta práctica.
Los detalles del proceso
Una vez localizados los bancos de atunes en el mar, estos son cercados mediante redes y trasladados lentamente a las zonas donde se encuentran las instalaciones de engorde. El objetivo de este transporte tranquilo es causar el menor estrés posible a los peces. Las zonas de engorde consisten en jaulas flotantes de 40m de diámetro y 30m de profundidad. Los atunes son transferidos a las jaulas mediante puertas que se comunican con la red. Cada jaula puede albergar hasta 1000 atunes. Una vez dentro de la jaula, los peces nadan siguiendo el contorno circular de la jaula.
Para que la calidad de la carne de atún se mantenga en los estándares requeridos por el mercado, la dieta en régimen de engorde debe constituirse de las presas habituales que el atún captura en libertad: anchoas, sardinas, verdeles, chicharros y calamares.

Por cada Kg de peso ganado en régimen de engorde, el atún consume 15-20Kg de alimento como media. Es importante precisar que esta cantidad aumenta con el peso del animal. Para que un atún de 300Kg sume un Kg más, debe consumir 40 Kg de alimento. El plazo de engorde se sitúa entre medio año y dos años.
Actualmente, las instalaciones de engorde del mar Mediterráneo destinan al año unas 225.000 toneladas de pescado como alimento.
Al alto nivel de consumo de alimento del atún le acompaña la necesidad de consumir oxígeno para mantener su metabolismo. Ello exige que los niveles de oxígeno disuelto en el agua marina deban estar por encima del 90% y la movilidad del agua deba ser de al menos 10 cm/s para garantizar su renovación.
En el interior de la jaula, los peces se mueven lenta pero continuamente. La tasa de mortandad anual se sitúa entre 3.7 y 15.8%, dependiendo de las circunstancias. En libertad, los últimos estudios fijan los niveles de mortandad en torno al 10% anual. Trataremos el estado de los peces con más detalle en la siguiente entrada.
Rendimiento Económico
Como el atún rojo es un ser itinerante, su pesca ha sido tradicionalmente una actividad estacional. Esto supone grandes diferencias en los precios de mercado por el desajuste entre la oferta y la demanda. El sistema de engorde garantiza la disponibilidad del pescado de diferentes tamaños a lo largo de todo el año, corrigiendo así los desajustes estacionales. La mayoría de los atunes engordados en el Mediterráneo se dirigen al mercado japonés de Sushi-Sashimi, y Diciembre es la época en la que este pescado alcanza su precio más alto, coincidiendo con festividades tradicionales asociadas a su consumo.

El mercado japonés exige un proceso de sacrificio, desangrado, técnicas de refrigeración y transporte rigurosos (trataremos este aspecto en la siguiente entrada). El hecho de que las jaulas de engorde se sitúan cerca de tierra ofrece facilidades añadidas para gestionar estos procesos en condiciones controladas.
La mayoría la carne obtenida mediante la técnica de engorde en cautiverio alcanza un nivel de calidad a media en el mercado japonés, por detrás de los ejemplares salvajes. El rango de precio del atún de engorde en la subasta de 2022 fue de €18 - 37 por Kg. Ello quiere decir que un ejemplar de (100Kg) podría situarse entre €1.800 y €3.700.
Estos datos indican que el proceso de engorde del atún ofrece buenos beneficios. Las operaciones que se dedican a estos trabajos atienden al menos seis jaulas. Este parece ser el mínimo óptimo desde el punto de vista de la rentabilidad.
Localización de las instalaciones de engorde
De las 40.000 toneladas de atún rojo que se producen mediante engorde en el mundo, la mitad privienen de Japón y el resto se reparte entre Australia, México y los países que bordean el Mediterráneo. Estas localizaciones coinciden con las zonas de desove, donde los especímenes jóvenes son abundantes y más fáciles de capturar. El atún rojo del Pacífico desova en al Mar del Japón y otras localizaciones próximas, mientras que el atún rojo del Atlántico lo hace en el Golfo de México (población del Oeste) y en el Mediterráneo (población Este).
En la actualidad existen unas 60 instalaciones en el Mediterráneo, desde España hasta Turquía, que cada año se capturan unas 40.000 toneladas de atún para su engorde en régimen de cautiverio. Uno de los primeros paises en implantar la técnica es España, con una dilatada trayectoria, sobre todo en Cataluña y en Murcia.
Un proyecto de engorde en el Cantábrico
A pesar de no no estar reconocida como una zona de desove, se ha presentado un proyecto experimental que contempla evaluar la viabilidad de una instalación de engorde en el mar Cantábrico, que vamos a presentar, por la novedad que representa.
Como explicamos en la primera entrada, la costa cantábrica es un lugar de paso para especímenes con un peso entre 25 y 50 Kg y una edad de unos 4-6 años durante la temporada de verano. La Pesca del atún rojo con cebo vivo ha sido una actividad relevante desde principios del siglo XX. Sin embargo, las medidas globales adoptadas en 2006 para proteger la mermada población del Atún Rojo (también citadas en la entrada anterior) restringieron las cuotas de pesca hasta el punto de poner en cuestión la viabilidad económica de la pesquería.
Ante esta situación, la flota vasca optó por vender una parte importante de su cuota a empresas de pesca y engorde en el Mediterráneo. En 2012, por ejemplo, el 70% de la cuota anual (unas 320 toneladas) se vendió a la empresa murciana Ricardo Fuentes e Hijos. Según este acuerdo, la cesión del derecho a pescar Atún Rojo se pagó a €10,25 por Kilo, cuando el precio en lonja alcanzaba tan sólo €6,75 (tengamos en cuenta que el comprador vende su producto en la subasta de Tokyo a precios muy superiores, como hemos explicado arriba).
Con la tranquilidad de contar con unos ingresos asegurados, la flota vasca se centró entonces en las campañas de la anchoa y el bonito.
En contraste con la satisfacción de las Cofradías, el Gobierno Vasco manifestó una lógica preocupación por el las consecuencias derivadas de no explotar los derechos de pesca en aguas propias sobre la asignación de cuotas de pesca futuras. Dicho de otra forma, que en el futuro los derechos de pesca se asignasen a las pesquerías del Mediterráneo y no a las del Cantábrico.
La administración española, responsable de gestionar la asignación de las cuotas, hizo una lectura similar, advirtiendo de restricciones en la transacción de cuotas de pesca, aunque estas no llegaron a materializarse.
En vista de la vulnerabilidad de esta situación, el Gobierno Vasco ha optado por presentar

una propuesta que asegura la explotación de las cuotas de pesca asignadas a la flota vasca, implantando una instalación experimental que adecúe a las condiciones del Cantábrico las técnicas de pesca y engorde practicadas en el Mediterraneo. El anuncio de la creación la sociedad ItsasBalfegó en la que participa el Centro Tecnológico AZTI y la empresa catalana Balfegó ha sido el primer paso en esa dirección. El proyecto plantea el uso de jaulas sumergibles, similar a la que figura en la imágen a la derecha. Para más detalles, ver la referencia 3.
Referencias
1. Tuve conocimiento de este tema el 20 de abril a través del programa Faktoria de Euskadi Irratia. Puedes escuchar la entrevista (euskara) pinchando aquí.
La noticia también se emitió en ETB2 el 13 de Abril.
2. Hay varios artículos sobre este tema, la mayoría publicados en la década de 2000-2011, pero el más actualizado y que trata el tema en su globalidad es el siguiente artículo publicado en febrero:
An Overview of Atlantic Bluefin Tuna Farming Sustainability in the Mediterranean with Special Regards to the Republic of Croatia. La autora principal de este trabajo (la doctora Gorana Jelic ́ Mrčelić) del Instituto de Investigación Marítima en Split (Croacia) me ha aportado muchas explicaciones adidionales y quiero darle las gracias por su generosidad y paciencia.
3. El proyecto ItsasBalfegó se puede consultar en el siquiente documento, donde están detallados muchos aspectos técnicos relacionados con el mismo: Proyecto de jaula sumergible para la instalación de acuicultura de Atún Rojo. Itsasbalfegó S.L.
4. Quiero agradecer la colaboración y el tiempo que me han dedicado la Dirección de Pesca y Acuicultura del Gobierno Vasco, expertos de la Fundación AZTI, ICCAT (International Commission for de Conservation of Atlantic Tuna), WWF (World Wildlife Fund) y Ecologistas en Acción.
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